Si bien no uso mousepads, y más bien tiendo a despreciarlos por la incomodidad que me causan, este regalo era demasiado especial como para dejarlo olvidado en algún cajón.
Un MousePad alfómbrico, con un antiguo diseño persa. Cabe destacar que la parte superior no es de plástico, sino de tela.
Y aquí se lo puede ver en acción.
Son de http://www.mouserug.com/


Verdad, ¡es muy, muy lindo!
¿Fue tu cumpleñaos?
Saludos, Enter.
No, resulta que llegó una tía mía de Qatar, y con ella este mousepad.
Mañana voy a postear sobre otro regalo que me dejó con la boca abierta (y eso literalmente, ya verán por qué).
Gracias por comentar, Estre. Que sigan paseándose por acá con lo descuidado que tengo este espacio me honra sobremanera.
¡Aplausos para la tía que trajo un regalo tan precioso y trajo a Enter de vuelta al ruedo!
Te seguimos de cerca, como verás.
Beso grande.
K.
Está muy bueno, ¿funciona bien el mouse sobre la alfombrita?
Un tío me trajo del Líbano hace años un llavero de oro y plata, impresionante.