2007 año grandioso.
Me trajo nuevos amigos, amablemente dipuestos a comentar un blog niño, escrito por alguien que no sabe aún cómo escribir .
Fui parte del coro de Rigoletto: la mejor ventura artÃstica de mi vida, y la mejor semana de estos últimos cinco años.
A las pocas semanas de la ópera, tuve la oportunidad de ser traductor en un reunión de la OEA, traduciendo resoluciones, proyectos e informes de los paÃses y redacciones más dispares.
Pero la mayor decisión de este año fue mudarme a Buenos Aires. Allà me tendrán ustedes, sobreviviendo, leyendo, viendo y escuchando todo lo que caiga en mis manos.
Ea! Que el año de la rata no le corte las alas a este dragón.



